Trenes, camiones y tractores, tanta fuerza, tanta fuerza. Me empujan, me empujan, me empujan. Me arrastran, me arrastran, me arrastran por el cielo, por el suelo. Trenes camiones y tractores, bicicletas y peatones. Barcos, aviones, submarinos; toneladas de cemento.
Avanzan, avanzan muy lento. Me arrastran, me frenan me siento y yo pienso:
'Que aunque estés despeinada me gustas igual, aunque estés en pijama y sin maquillar, aunque estés enojada por lo que paso, aunque ya no te vea me gustas igual'.
Trenes y camiones están quietos, atascados, en carriles atascados escapando a ningún lado o tratando de pararse de costado, esperando a que la luz se ponga en verde y yo pienso que ojalá que el asfalto se haga pasto porque la gente se inquieta cuando esta quieta. Y su mente empieza a pensar en el agua, en el fuego, en la casa, en la cuota del cole del nene. Y yo espero, mientras pienso..
'Que aunque estés despeinada me gustas igual, aunque estés en pijama y sin maquillar, aunque estés enojada por lo que paso, aunque ya no te vea me gustas igual'. Aunque valga la pena me decís que no, que no vale la pena pedirte perdón pero tengo tu foto y pienso con dolor, 'que aunque ya no te vea me gustas igual'.
Cuando escucho los ruidos de la casa, la cuchara que choca con la taza, la heladera respira todavía. YA NO ESTAS PERO ME GUSTAS IGUAL.
Trenes, camiones y tractores. Barcos, aviones y peatones. Me empujan, me empujan, me empujan, me arrastran hasta tu casa y yo pienso, que aunque estés despeinada me gustas igual, aunque estés en pijama y sin maquillar, aunque llegue el destello te voy a esperar, porque aunque ya no te vea siempre me vas a gustar así.
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